Editorial:

Javier Díez Espino

Médico de familia. Centro de Salud de Tafalla (Navarra).

Presidente de la Red de Grupos de Estudio de la Diabetes en Atención Primaria de la Salud (redGDPS).

Cuadernos de la redGDPS inicia su andadura con este primer número. Nace con el propósito de complementar las publicaciones actuales de la Fundación y difundir el conocimiento actual sobre la diabetes, su prevención, su control, la educación para la salud, el tratamiento de la propia enfermedad y de sus complicaciones. Su orientación se dirige no solo a los profesionales de Atención Primaria sino también al resto de profesionales sanitarios interesados e implicados en el tratamiento de los pacientes con diabetes.

El empeño de la Fundación redGDPS y del Comité Editorial es la publicación de artículos de alto nivel de calidad, en forma de monografía. Constituyen unidades temáticas en las que se incluyen, además de artículos que abordan diversas facetas de un determinado tema, varios casos prácticos que permiten ilustrar y asentar los conocimientos recogidos en los primeros. Todo ello pensado para contribuir a que los lectores dispongan de forma muy práctica, accesible y estructurada de la información más actualizada, con el fin último de procurar los mejores cuidados a sus pacientes.

Como parte de este esfuerzo, para facilitar la accesibilidad de los artículos y su cita, se ha incorporado el DOI (Digital Object Identifyer), sistema que permite identificar un objeto digital (por ejemplo un artículo electrónico de una revista, un capítulo de un libro electrónico...) sin importar su URL, de forma que si esta cambia, el objeto sigue teniendo la misma identificación. Su uso, con el que ya estamos familiarizados, es común en publicaciones electrónicas como es el caso de las revistas científicas.

Pero hablemos del presente número. Pocos temas más relevantes en diabetes que hablar del enfoque cardiometabólico en el paciente con diabetes. Sabemos que alcanzar un nivel de colesterol LDL en objetivo no es suficiente para eliminar el riesgo de enfermedad cardiovascular. Es lo que conocemos como riesgo residual y que se define como el exceso de complicaciones cardiovasculares en pacientes con buen control del colesterol unido a liproteínas de baja densidad y se atribuye fundamentalmente al colesterol unido a lipoproteínas de alta densidad y los triglicéridos. Es un tema en continua discusión a la búsqueda de la mejor estrategia para abordar.

En 2016 la Asociación Americana del Corazón (AHA) y la Asociación Americana de Diabetes (ADA) elaboraron un documento1 en el que se comprometían a actuar conjuntamente para conseguir la reducción de la enfermedad coronaria, el accidente cerebrovascular y la diabetes de nueva aparición. En su documento recomiendan la evaluación del riesgo cardiovascular y de diabetes en todos los pacientes, a pesar de que todavía permanecen sin resolver muchas preguntas. Una serie de factores de riesgo cardiometabólico ya clásicos se han relacionado de forma meridiana con la diabetes y la enfermedad cardiovascular: hiperglucemia en ayunas/posprandial, sobrepeso/obesidad, la presión arterial sistólica y/o diastólica elevadas y la dislipemia. Pero de alguna manera se puede aplicar el símil de que los factores de riesgo cardiometabólicos son como las cerezas en un cesto en el que, cuando tiras de una (en este caso la obesidad), es casi imposible no llevarte varias a la vez, es decir con frecuencia se presentan simultánea o secuencialmente en un mismo paciente. Aunque una dieta saludable, el cese del hábito tabáquico y ejercicio son una recomendación extremadamente eficiente como prevención primaria, cuando se instauran los factores de riesgo o aparecen ya las complicaciones, es preciso recurrir también al tratamiento farmacológico. Un tratamiento que debe ser cuidadosamente individualizado para conseguir la mayor efectividad. Este abordaje debe ser global, como nos demostró, enseñándonos el camino a seguir, el estudio de intervención STENO; en él se redujo no solo la tasa de eventos cardiovasculares en el grupo de intervención multifactorial, sino que se prolongó la expectativa de vida de los pacientes en casi ocho años.

Pero, a día de hoy no debemos contentarnos solo con corregir los niveles de lípidos, HbA1c, presión arterial o, si es posible, el peso, sino que las nuevas estrategias terapéuticas deben aportar, además, el valor de reducir el peso y el riesgo cardiovascular, de insuficiencia cardiaca y de enfermedad renal. Y vamos en esa línea. Estamos convencidos de que este primer número de Cuadernos de la redGDPS les será de gran utilidad y deseamos que disfruten con su lectura y la compartan con sus compañeros.