Más allá del progreso científico
En las últimas décadas, la atención a la diabetes ha experimentado grandes avances gracias a la investigación clínica, la innovación terapéutica y las guías basadas en la evidencia. Estos progresos han mejorado el control metabólico, reducido complicaciones y aumentado la calidad y esperanza de vida. Sin embargo, junto al conocimiento científico existe otra dimensión igualmente importante: la experiencia adquirida en la práctica cotidiana, que ayuda a orientar decisiones y adaptar la atención a cada persona.
La medicina como encuentro
La medicina, y especialmente la Atención Primaria, no se sostiene únicamente sobre datos, algoritmos y recomendaciones. También se construye mediante la relación entre profesionales y pacientes, la escucha, la comprensión del contexto vital y la capacidad de afrontar la incertidumbre. En una enfermedad crónica como la diabetes, cada decisión se desarrolla dentro de una historia personal, familiar y social concreta.
Por ello, aspectos como la adherencia, el autocuidado, las emociones, los miedos y las expectativas forman parte inseparable de la atención. La familia puede ser un apoyo esencial, aunque también puede generar dificultades o creencias que interfieran en el control de la enfermedad. Integrar esta dimensión humana requiere escucha activa y sensibilidad.
Una iniciativa para compartir conocimiento
La redGDPS, a través del Club de la Experiencia —formado por profesionales con amplia trayectoria en la atención a la diabetes, incluidos quienes han finalizado su actividad asistencial— impulsa el proyecto «Escuchar la experiencia: una forma de aprender sobre diabetes», también conocido como proyecto «Druidas». Su finalidad es recuperar y compartir el conocimiento construido en la práctica clínica mediante relatos basados en experiencias reales.
El proyecto está abierto a profesionales de todas las edades y etapas de su trayectoria. La experiencia no se entiende únicamente como tiempo trabajado, sino también como capacidad de reflexión, aprendizaje y transmisión del conocimiento. Se pretende crear un espacio donde las distintas miradas profesionales puedan enriquecerse mutuamente.
La experiencia como forma de saber
La experiencia contribuye a desarrollar el juicio clínico, la capacidad para afrontar situaciones complejas, la sensibilidad ante el sufrimiento y la competencia para acompañar procesos prolongados. Los relatos no buscan únicamente describir lo sucedido, sino reflexionar sobre la práctica, incluyendo incertidumbres, decisiones difíciles, límites del conocimiento y aprendizajes.
Preservar la memoria profesional
La Atención Primaria acumula un patrimonio de experiencias que puede perderse si no existen espacios para compartirlo. El Club de la Experiencia pretende preservar y transmitir esa memoria colectiva, favoreciendo el intercambio entre generaciones. Los profesionales con mayor trayectoria aportan perspectiva y experiencia, mientras que las generaciones más jóvenes incorporan nuevas preguntas y formas de comprender la realidad asistencial.
Escribir para reflexionar
Escribir permite detener la inercia de la práctica diaria, ordenar el pensamiento e identificar lo esencial. La experiencia individual, al ser narrada y compartida, puede convertirse en conocimiento colectivo. Por eso, el proyecto propone utilizar la escritura como herramienta de reflexión y aprendizaje.
Concurso de relatos breves
El proyecto incorpora un concurso dirigido a los miembros de la redGDPS. Se invita a los profesionales a compartir experiencias reales relacionadas con la atención a la diabetes mediante textos breves, orientativamente de entre 800 y 1.200 palabras (2 a 4 páginas), que integren la dimensión clínica y humana de la atención.
No se busca la perfección literaria, sino la autenticidad, la capacidad de suscitar reflexión y el aprendizaje que aporta cada experiencia. Pueden participar profesionales en cualquier etapa de su trayectoria, desde quienes comienzan su práctica clínica hasta quienes cuentan con una amplia experiencia.
Se otorgará un premio al relato mejor valorado, teniendo en cuenta su calidad, profundidad y contribución al conocimiento compartido. Además, se plantea reunir una selección de los relatos en un libro y dar continuidad a estas experiencias mediante su publicación en la revista Diabetes Práctica.
Una medicina basada en la evidencia y en la experiencia
El proyecto se integra en una estrategia orientada a fomentar la actualización continua, el intercambio de buenas prácticas, la mentoría entre generaciones y el compromiso ético y humanista de la medicina. Reforzar esta dimensión no significa renunciar al rigor científico, sino complementarlo con la comprensión de la persona y la experiencia clínica.
Participación y envío de relatos
La iniciativa invita a los profesionales a escribir, leer y reflexionar sobre sus experiencias. Los relatos deben tener una extensión orientativa de entre 800 y 1.200 palabras (2 a 4 páginas) y pueden enviarse a:
La experiencia no se pierde cuando se transmite: se transforma en legado y contribuye a enriquecer la práctica clínica.











